
¡Oh tú que, de venablos impedido,
muros de abeto,almenas de diamante,
bates los montes,que de nieve armados,
gigantes de cristal los teme el cielo,
donde el cuerno,del eco repetido,
fieras te expone,que al teñido suelo
muertas pidiendo términos disformes,
espumoso coral le dan al Tormes!
Dedicatoria de Góngora al Duque de Béjar
.-Si hay algún lugar en
Salamanca donde es posible disfrutar a la vez y a mediados del otoño, de bosques caducifolios en todo su esplendor y cumbres cubiertas con las primeras nieves, ese es sin duda alguna, el
Espacio Natural de la Sierra de Béjar-Candelario. Y este entorno natural ha sido el elegido en el día de hoy por los 46 miembros del
Grupo Senderismo Vistahermosa que a las
9:00h se han dado cita en la
Pista Polideportiva del barrio y han emprendido rumbo a las estribaciones más occidentales de la emblemática
Sierra de Gredos y que termina oficialmente en el corredor de
Béjar. Pasemos como siempre, a relatar la magnífica jornada vivida:

Los miembros del grupo que han participado en la marcha de hoy.
.-La ruta parte de la
Ermita de Monte Mario, a la que accedemos por la escalera que nos sube desde la ciudad de
Béjar, importante ciudad salmantina muy vinculada a las industrias textiles y con un pasado que le han hecho merecedora de ser declarada
Conjunto Histórico Artístico. Por la espalda, hacia el pinar del
Monte Mario--Monte de los Pinos--, se dirigen nuestros pasos por la pista del que fue
“Camino de Béjar a la Sierra”. Enseguida encontramos la señalización indicándonos
“La Garganta del Oso”. Atravesamos el bosque de pinos y al final del mismo, tras pasar una regadera, continúa el camino que conduce hasta la carretera
Candelario-Navacarros, escoltada por robles, castaños y sauces. La seguiremos durante unos pocos metros a nuestra izquierda, hasta que encontremos el primer desvío a mano derecha. Desde aquí, parte la pista forestal que nos llevará hasta el arroyo que desciende de la sierra y cuyas aguas atraviesan la
Garganta del Oso.
El paisaje serrano domina todo el camino.
.-Caminaremos cerca de amplios prados para pastos y junto a algún castaño, siendo este tramo de nuevo, un paseo sin pérdida y algo más monótono, pues la sombra nos abandona durante los dos siguientes kilómetros. A partir de aquí, el camino se vuelve más empinado, atravesando un bosque de robles. Si vamos atentos en este tramo, podremos observar un sendero marcado con hitos de piedra, que nos conducirá hasta los picos
Colorino y la
Peña Alaíz, algo que comentaron algunos de los mienbros del grupo de cara a posibles rutas en el futuro. El camino cruza por los lugares llamados
El Rancho y
Prado Domingo, alcanzando después cierta altura merced a unos zig-zag muy pronunciados. Debido a la altitud,--
unos 1200 m--en la zona predomina el matorral y el monte bajo con algún seto de abedules y de robles. A cierta altura la pista comienza a descender en dirección a un puente, teniendo una bellísima imagen de la sierra frente a nosotros, presidida por un gran pinar de repoblación y rematada por las cumbres de
Peña Alaíz, Risco Gordo y La Camocha.

Deslumbrados....ante Peña Alaíz, Risco Gordo y La Camocha.
.-El puente cruza el
Rio del Barquillo, formado por la confluencia de los arroyos que bajan de dos gargantas próximas y que tendremos que atravesar para tomar a la izquierda una trocha paralela al curso de aguas y que nos conduce al interior de la mismísima
Garganta del Oso, justo en el punto en el que desemboca el otro arroyo de montaña llamado
Arroyo del Águila. El lugar es delicioso en cualquier época del año, siendo habitual en el verano, el baño en sus cristalinas y frías aguas, fruto del deshielo de las cumbres que lo acogen. Cuando alcancemos, por tanto, el puente que cruza el
Río del Barquillo, un cartel a mano izquierda--
justo en la salida del puente-- nos indicará la senda que se dirige hacia la
Garganta del Oso.

Senda por el interior de la Garganta del Oso.
.-Posteriormente se llega a una bifurcación en el río en forma de V. A la izquierda el
Arroyo del Águila y a la derecha el
Arroyo del Oso. Se continua por el
Arroyo del Oso, teniendo en cuenta seguir la orilla del río ya que el camino se pierde en algunos tramos. La última parte de la ruta es un poco mas complicada pero asequible. El camino desde este punto discurre apretado entre el
Arroyo del Oso o del Águila--
según se mire-- a la izquierda y un pinar de repoblación a mano derecha. En menos de quinientos metros llegaremos hasta esta brecha orográfica, donde los glaciares del cuaternario mellaron los granitos dejando pozas y pedreras tan características de esta zona. De haber subido en temporada más calurosa, son múltiples los lugares para disfrutar de un baño, como antes hemos descrito, pero que le vamos a hacer......hoy el día no estaba para mojaduras.

Espectáculo natural del líquido elemento.
.-Los torrentes de agua que se despeñan por las rocas son fruto de la admiración de los senderistas y el lugar por sí mismo invita al descanso, por lo que procedemos a realizar una pequeña paradita para disfrutar de un tentempié e intercambiar algunas impresiones sobre la jornada que llevamos realizada. No tardaremos demasiado tiempo en continuar con la marcha, pues la zona se encuentra en umbría, orientada hacia el norte y el viento sopla en algunos instantes con fuerza, dejando claro que la proximidad del invierno es más que inminente. Regresamos por el mismo camino hasta llegar a la carretera de
Candelario – Navacarros, tomándola ahora a la izquierda para llegar, tras casi 3 km recorridos, a la parte más alta de
Candelario, bellísimo pueblo serrano declarado
Conjunto Histórico Artístico. El acceso a dicho pueblo lo haremos a través de un desvío a la derecha de la carretera antes descrita y que nos llevará al lavadero y a un magnífico paraje de ribera donde los arroyos portadores del agua del deshielo de las cumbres del
Calvitero muestran toda su fuerza y esplendor.

Aprendiendo cultura tradicional en Candelario.
.-Foto de rigor en el puente, paradita para charlar amigablemente y búsqueda del lugar para proceder al
"alma máter" de estas jornadas senderistas.....la comida. Pero antes sería imperdonable no recorrer la callejuelas de
Candelario, sus regaderas en el suelo, las batipuertas--
gracias Mª Jesús y Ángel, por la magnífica explicación--, la tradición chacinera, sus casas, balconadas, ermitas y fuentes....en definitiva, un museo etnógáfico al aire libre. Llegados a la plaza de la
Ermita del Humilladero, un espléndido sol invita a descargar la mochila, abrirla e iniciar y dar buena cuenta de las viandas senderistas. Y después del primero y del segundo......cafetitos y .....¡postres senderistas!....esta vez....
Trufas y Palmeritas de Hojaldre,de las cuales daremos buena cuenta en la sección culinaria del blog y que fueron realizadas por nuestras compañeras
Yoli--
que cumplía años... ¡¡felicidades!!--y
Blanca. ¡Qué deciros de las cocineras!......manos de santas y ni "farraspa" que quedó en los platos.

La Receta del Senderista, de manos de Yoli.
.-Para regresar a
Béjar lo haremos por la ruta señalizada y denominada de la
“Fábrica de la Luz” que nos lleva hasta
Llano Alto. El camino se inicia en la carretera hacia
La Garganta, poco después de pasar las piscinas. Un cartel indicador nos lleva primeramente por un camino amplio entre huertos para convertirse en sendero entre castaños. Tras un descenso pronunciado nos acercamos al río
Cuerpo de Hombre, donde se encuentran las ruinas de la antigua central hidroeléctrica de principios del siglo
XX que da nombre a este tramo. Esta fábrica se conocía como
Fábrica de la Luz de “La Abeja” y suministraba energía a
Candelario y Béjar.

Nostalgia del pasado en la Fábrica La Abeja.
.-Cruzamos el río por un antiguo puente medieval e iniciamos la subida al Monte
“El Coto” en continuo zigzag, atravesando una zona de bosques de robles y castaños que por estas fechas muestran sus mejores galas. Una última cuesta nos lleva por pista hasta
Llano Alto, donde los más pequeños van rematando la jornada con cánticos y algarabía.....¡como si no llevasen kilómetros encima!.....en fin....¡juventud divino tesoro!....dicen. Se trata este lugar, de un llano de grandes dimensiones que ocupa la cumbre del
Monte del Castañar, emblemático lugar para los bejaranos y habitantes de la zona. Este llano cuenta con unas preciosas vistas tanto de la sierra como de toda la comarca de
Béjar. Allí disfrutamos de las panorámicas de
Candelario, la cuerda del
Calvitero, la
Covatilla ,
Hoya Moros, la
Peña de la Cruz.........en fin, imágenes para recordar.

La Sierra de Béjar-Candelario en todo su esplendor.
.-A partir de ahora, un continuo descenso nos lleva hasta la ciudad por un monte frondoso de castaños, conocido como
El Castañar, bellísimo paraje situado a una altura de
1080m, donde encontramos el
Santuario de Nuestra Señora del Castañar y la plaza de toros, considerada la más antigua de
España de cuantas existen, inaugurada en
1711, que en principio fue cuadrada, dando fe de ello el esquinazo que aun queda en su tendido norte. El último descenso ya por amplia acera nos lleva por zonas de descanso con mesas de merendero y fuentes como la
Fuente del Lobo o el Regajo, donde reponer fuerzas y dar por finalizada esta magnífica y clásica marcha otoñal de
16 km de recorrido y
6 horas de duración que recomendamos como siempre a todos aquellos que se internen en este maravilloso entorno natural del sur de
Salamanca, a los pies de las históricas villas de
Béjar y
Candelario.

Los correcaminos.......¡¡enhorabuena una vez más!!.
.-Aquí podrás disfrutar de una amplia galería fotográfica:
.-El track de la ruta en:
.-Esta fotografía aérea de la ruta, te será muy útil:

Ruta de senderismo La Garganta del Oso-Camino de Candelario.
.-Este mapa topográfico te será muy útil:

Mapa topográfico de la ruta senderista La Garganta del Oso-Camino de Candelario .
.-Fuente y fotografías: Grupo de senderismo del barrio de Vistahermosa-Buenaventura.