domingo, 2 de diciembre de 2012

LA MATA DE LEDESMA-PUENTE DE LOS DIABLOS (SALAMANCA)

¡Encinares castellanos
en laderas y altozanos,
serrijones y colinas
llenos de oscura maleza,
encinas, pardas encinas;
humildad y fortaleza!
Mientras que llenándoos va
el hacha de calvijares,
¿nadie cantaros sabrá, encinares?

Antonio Machado, en La Encina

.-El día acompaña para nuestra despedida, última ruta del grupo en el medio natural en este 2012 que ya va tocando a su fin. Muchas familias senderistas se unen para pasear la dehesa salmantina en esta mañana que se nos ha presentado con bajas temperaturas, pero con cielos limpios y sin viento, por lo que el caminar se ha hecho muy agradable y al ser una marcha corta y sin apenas desnivel, ha propiciado la charla y el paseo.Tras dejar aparcados los coches junto a la Iglesia Parroquial de Mata de Ledesma (Salamanca), los parroquianos, gente mayor que se queda algo asombrada por el número de senderistas, nos indican por donde comenzar, ya que la ruta, aunque presentada por la Mancomunidad de Ledesma, con díptico y mapa, la verdad es que no está en absoluto señalizada.


Siempre hay que contar con las gentes del lugar.

.-Hemos de tomar la carretera que nos traído hasta esta pequeña localidad, desde el desvío indicado a La Mata de Ledesma en Villarmayor. Unos 300 m a la izquierda, sale un camino de concentración parcelaria, amplio y cómodo, sino fuera porque las lluvias y nievinas de los días pasados lo han dejado algo embarrado, lo cual nos hace marchar en fila de a uno por las orillas. Así, la hierba va limpiando nuestras botas y se facilita nuestro caminar. A los lados campos en barbecho, verdes rabiosos, y otros recién arados, rojos oscuros salpicados de encinas.


Campos y encinares, protagonistas de la ruta de hoy.

.-Un breve descenso y un mayor número de estos árboles nos indican que nos aproximamos a la Rivera Chica. Giramos a nuestra derecha y nos dirigimos “aguas arriba” hacia una de nuestras metas de hoy. En las orillas, bosque de encinas, granitos y praderas donde la escarcha que aún se mantiene en los lugares de sombra lucha contra el agradable solecito que nos acompaña. Las lluvias pasadas han llenado las charcas y cahozos, pero no han conseguido que este curso de agua corra, por lo que todos vamos a tener que poner a funcionar nuestra mente para imaginar en uso las diferentes construcciones populares realizadas para cruzar de una orilla a otra de la rivera. Pocos cientos de metros y ya encontramos la primera; un pasil, también conocido popularmente como pontón; una hilera de piedras para atravesar saltando de una a otra. Poco más arriba, una obra de ingeniería popular más elaborada, una puente, formada por una serie de pilares de varias piedras unidos por grandes lascas de roca.


Aruitectura tradicional en forma de pasiles, pontones y puentes.

.-¿Y este femenino, en la palabra "una puente"? Se mantiene esta denominación en estas zonas rurales donde la arquitectura sencilla, sin adornos, realizada sin apenas herramientas y por las gentes del lugar, da solución a una necesidad, dejando el masculino, el puente, para las construcciones de mayor complejidad en las que eran necesarios algunos conocimientos arquitectónicos para conformar los arcos. Mientras avanzamos por esta margen izquierda del río vamos viendo otros pasiles abandonados, casi enterrados en el curso seco de la rivera.


La Rivera Chica deja rincones para el recuerdo.

.-Ahora el cauce gira hacia la izquierda y las rocas graníticas aumentan, una antigua valla de piedra nos corta el paso y la bordeamos acercándonos aún más al cauce, pocos metros más allá, al volver el recodo, aparece tras unos peñascos el Puente de los Diablos o de Las Brujas, que da nombre a nuestro recorrido. Un puente medieval que no parece llevar a ninguna parte, dos ojos; uno mayor con arco apuntado y otro más pequeño a su lado. Una imagen que recrea nuestras pupilas. Junto a él, granitos que ya se van secando por el solecito y que nos invitan a descansar unos momentos, donde el grupo aprovecha para tomar un tentempié y comentar la belleza del lugar.


Bellísima la factura del Puente de los Diablos.

.-Volvemos sobre nuestros pasos, ahora sin dejar la margen derecha que tras pasar la puente anterior, nos lleva por un camino sin pérdida alguna hasta la localidad de Pozos de Mondar. Allí, a la entrada del villorrio, nos espera la puente más grande de cuantas hay en esta provincia. Seco ahora su cauce, debe tener su sentido en época de lluvias pues sus pilares conforman tajamares para poner menos resistencia a la fuerza del agua en su recorrido.El grupo senderista no puede menos que, hacer uso de esta obra de ingeniería popular y “cruza” a la otra orilla para retornar a La Mata de Ledesma por la pista que de extiende ante él, otro camino ancho y esta vez cómodo pues la zahorra está bien compactada y apenas hay barros.


En el camino de vuelta.

.-Ya en la plaza del pueblo, junto a al pórtico de su iglesia, damos cuenta de las vituallas que esta vez nos hemos librado de cargar a hombros. Y cómo no: un buen final de año senderista requiere de unos buenos postres sorpresas; sendos y riquísimos bizcochos de chocolate y bollo relleno de crema con los que nos obsequió nuestra compañera Maribel con motivo de su cumpleaños, que deseamos, sean muchos más. Y por otro lado empanadillas dulces rellenas de membrillo realizadas por Mercedes, receta que le enseñó en otra ruta pasada nuestra compañera Isabel. La temperatura agradable nos permite alargar la sobremesa mientras los peques juegan al escondite. Algunos, al estar abierta la puerta de acceso, subimos las escaleras del campanario para observar el entorno que acabamos de recorrer.


¡Que agustito!...comiendo al solito.

.-Pero la hora se acerca y hay que montar en los coches para regresar hacia Golpejas y desviarnos en dirección a Espino de los Doctores para encontrarnos con los restos de los que fue la mina a cielo abierto de Golpejas, de la que se extraía, pues está desmantelada desde hace 20 años, estaño, niobio y tántalo. Nuestro caminar nos levará a rodear la laguna artificial de aproximadamente 3 hectáreas de superficie que ocupa la zona en la que la mana tuvo mayor potencia, una corta de 30 metros de profundidad.


La corta de la mina de Golpejas.

.-Cae la tarde y la temperatura desciende rápidamente, ya no nos da tiempo de ir a jugar a las montañas de arena que se ven desde la carretera a Vitigudino y que nos han invitado desde siempre a subirlas y jugar en ellas. Lo dejaremos para otra ocasión. Ahora lo pertinente es un café, colacao o copita en un mesón de la localidad, calentarnos, comentar y despedirnos hasta la próxima........

.-Un buen reportaje fotográfico en:


.-Para más información sobre la ruta (distancias, perfiles,.....) aquí te puedes descargar el track:


.-Una fotografía aérea de la ruta:


Ruta La Mata de Ledesma-Puente de los Diablos. (Salamanca)

.-Este mapa topográfico te será muy útil:


Mapa topográfico La Mata de Ledesma-Puente de los Diablos.(Salamanca)

.-Fuente y fotografías: Grupo Senderismo Vistahermosa.