lunes, 9 de mayo de 2011

EL HOMENAJE DE LA NATURALEZA: TRABAJOS DE ANTAÑO EN LAS RIBERAS DE CASTRONUÑO Y LA VEGA DEL DUERO (VALLADOLID)


Lorenzo es un hombre de pueblo
y su habla tiene rasgos populares,
pero es empleado en un centro docente
y tiene una cierta cultura mal asimilada;
además es cazador y maneja
con soltura el habla del grupo.....

Diario de un cazador, de Miguel Delibes


.-Todos aquellos que visiten con frecuencia nuestro blog, sabrán que el Espacio Natural del mes de Mayo es la Reserva Natural de las Riberas de Castronuño-Vega del Duero y que esta sección está dedicada a todos aquellos hombres y mujeres que generación tras generación, han contribuído a través de su relación e intervención en el medio natural, a construir un magnífico patrimonio cultural, etnográfico y artístico, así como en muchos casos, mejorar nuestra calidad de vida, asegurando un futuro mejor a las generaciones venideras. Son historias personales, calladas, unas veces duras y otras gratificantes, pero que conjugan a la perfección esas simbiosis hombre-naturaleza.

.-.-Este es el relato y su memoria fotográfica:

.-El río Duero ha sido, es y será, el compañero inseparable de esta Reserva Natural. Con anterioridad al establecimiento de los actuales límites provinciales (Javier Burgos, 1833), estos territorios formaban parte de la localidad de Toro; la inexistencia de un puente que uniera esta localidad con Tordesillas configuró un paisaje, herencia del modo de vida que desarrollaron los habitantes de esta zona.

Pastores con su rebaño.


.-Las extensas fincas de la margen derecha del río contrastan con las más numerosas y reducidas de la izquierda. En aquellas trabajaban los jornaleros carboneando la encina, labrando las tierras, cuidando los rebaños, cazando conejos--cada jornalero podía llevarse a casa medio conejo de cada diez capturados, y en cierta ocasión se enviaron a Madrid 40000 conejos--. En la margen izquierda un pequeño majuelo, unos almendros y una fanega de cereal representaban las posesiones de la mayor parte de los pobladores de Castronuño y Pollos.

Carboneros colocando la encina.


.-No faltaban quienes vivían trabajando en el propio Duerocomo los pescadores, que hasta bien entrado el siglo XX, bajaban a la orilla del río en mulas hasta donde amarraban sus barcas en el remansado lugar conocido, aún hoy, con el nombre de "el puerto". La pesca obtenida era vendida en mulas por los pueblos, a veces lejanos de aquí. No podemos olvidar a los barqueros, personas encargadas de pasar a los jornaleros y a los rebaños de ovejas en grandes barcazas de una orilla a otra. En ellas, cientos de personas cruzaron el río diariamente durante años.

Pescadores de río con sus barcazas.


.-El Duero y sus márgenes han sido también el hogar para cientos de especies de animales y vegetales. Esta gran biodiversidad ha motivado la designación de esta zona como "Zona de Especial Protección para las Aves", como "Lugar de Interés Comunitario" y su declaración como "Reserva Natural" en el año 2003, algo en lo que el hombre, sin duda, algo ha tenido que ver.

Labrador trabajando las tierras.

.-Fuente: Patrimonio Natural de Castilla y León